martes, 30 de agosto de 2016

So what?

Días y días sin escribir nada por estos lares.

Han sido semanas un poquitín grises, más bien muy grises tirando a negro, pero intento estar con la mejor actitud y agradecida siempre por lo bonito y por lo desagradable.

Supongo más bien intuyo que es por la madurez, vejez o como se le quiera llamar, con la cabeza más ordenada, no sé si más fría o más caliente, lo que tengo claro que he dejado que la calma me consuma para no alterarme gratuitamente ante la adversidad y las personas un tanto siniestras, complejas y egoístas de estas benditas semanas.




Me canso es normal, supongo. 
No he llorado ni he tragado saliva de rabia o pena, y eso aunque es mínimo es un logro para mi y me pone contenta.


La cotidianidad ha sido un toque de dulzor, la tranquilidad y la paz del estado estepario me ha ayudado enormemente.


Me permite mantener un hilo conductor o una secuencia de mis actividades con algo de lógica y logística, indispensable para mi agenda de pendientes.


Hoy antes de entregarle el encargo a mi progenitora - a ratos me siento un estafeta, pero la familia, es la familia por mínima que sea.



Volviendo al punto, hoy al llegar a el edificio donde vivo, se acerca el hijo de una conocida de tiempos de pregrado, él ya debe ir en segundo año de universidad, está enorme lo recordaba aun como un niñito de ojos muy abiertos, me pregunta:
¿Eva te complica tener en pausa los afectos?

Nos sentamos en el hall del edificio, le respondo: Mis afectos en términos de amistad siguen operativo, los afectos hacia mi madre igual. Los afectos de pareja eso si están en pausa, pues no hay pareja, eso es evidente.


E insiste: ¿te complica eso en particular?
Le respondo: ni siquiera me lo había preguntado en todos estos años, gracias por eso. No me complica, no es tema. Vivo en paz y contenta, trabajo en lo que me gusta, tengo buenas amistades (poquitas, pero de lo mejor), estudio muy motivada (aunque sea veterana), tengo tiempo para mi y eso es impagable, son instantes no sé si eternos, de un estado estepario... agradable, del cual soy animal de costumbre. Y en armonía y sintonía con mi humanidad

Y concluye: ¿Y los hombres que se acercan no causan afectos o no tienen afectos hacia ti?
Respondo: casi todos (mi muestra dudo que sea significativa)... entre los que conozco al azar (trabajo principalmente) pues no ando en modo búsqueda (nunca lo he estado en todo caso) o me presentan a la fuerza (eso es otro asunto) se acercan por fines diversos, para pedir favores o sólo temas físicos (eso es muy divertido porque no soy la típica "mujer guapa o que sé yo" o la nena que sea admirada por alguna razón... en fin), por tanto no me complica.

Queda en silencio un par de minutos, me da un abrazo, se despide y me da las gracias, luego me envía Whatsapp indicándome que era para un trabajo (estudio) de la universidad, me señala que me enviará las principales conclusiones, pues debía entrevistar de forma breve y precisa a personas como yo.

Luego entregué el encargo y me vine al departamento.

Hay más personas como yo, enhorabuena - supongo...












domingo, 19 de junio de 2016

En un día de mayo... nací



En un día de mayo nací, en un tiempo muy muy lejano...

Desde que tengo recuerdos cerca de los 3 años, sólo tengo la imagen de mi madre, como parte de mi familia. 

Aunque obviamente no salí por arte de magia, ni me dejaron en una canastita en la puerta de la casa.

A mi progenitor lo vi muy pocas veces en toda mi vida, menos de una hora en total en unos cuantos quinquenios. 





Yo misma, menos de 1 año.


Es tan extraño cuando aun en mi estado casi de animal extinto, me preguntan por mi padre, es difícil de explicar y más aun considerando que muy pocas personas comprenden lo que se les está indicando o bien no comprenden ni una lesera, menos son empáticos. 



Lógicamente soy su clon, físicamente hablando, ojos grandes, alta - ni tanto tampoco, Zulú no soy, pero tampoco un minion, con mi frente amplia y pelo delgadísimo - finito como dice mi peluquera.


Pero más allá de eso, no tengo antecedentes, ni tampoco consideró que soy un espécimen distinto, más bien soy un espécimen normal, con mucha responsabilidad de niña, autónoma y autovalente, tomando mis decisiones personales, con aprendizajes infinitos y permanentes, a veces el método del membrillo colegial, vuelve a salir a flote, pero ahí está para obtener lecciones de vida, de amistad, de sentido común, de empatía.


No falta el análisis sicosocialculturalpaternal etc., etc., de las ausencias, de las falencias, pero siento que todo es parte de un proceso de madurez, y que en parte incide en mi modo de ser, con un humor muy extraño - complejo de entender, muy directa y clara para exponer mis ideas y deseos, y por lo mismo los cuentos y la poesía, solo son parte de una lectura íntima, no sé si tener mente fría ayuda o ser terriblemente sensible o más bien una mezcla de ambas aristas, pero si sé que casi siempre he tenido que ser una roble, un pilar, un bastón para quien lo pida... y ahí estoy.


Vaya uno a saber, desde que me recomiendan hipnosis, regresiones y demases, para "mejorar" mis carencias - según el común de los mortales, de lo que está establecido como paradigma de comportamiento, conducta y quehacer en una mujer grande.


A ratos sólo atino a respirar muy hondo, para sumergirme en mis pensamientos y en mis emociones, pues finalmente vivo por mi y para mi, y al carajo lo que pseudo dueños de la verdad impongan como "lo correcto", "lo que deberías hacer", y me siguen cargando los consejos al voleo - me entristece no lo niego cuando son de "amistades" o personas que sentía cercanas, y finalmente se va descartando.


Respiro no más, hace tiempo dejé de discutir o de contra argumentar o defenderme, pues las personas comprenden únicamente desde su ombligo o desde su nariz o de sus partes nobles, y para formar criterios, discutir con argumentos válidos, está mi trabajo de enseñanza con mis estudiantes de ingeniería.


Cada uno vive lo que le tocó, lo que llegó, ausencia paterna, ausencia materna o ausencias disimiles, el disenso permite construir y compartir, a ratos el consenso achata, es como dejar rasa una cucharada de café, no me entusiasma, menos me motiva.


Y he ido aprendiendo que sino admiro a alguien, la amistad se diluye en el tiempo, pues con acciones se demuestran las cosas, con estar presentes, con ser veraces y honestos, y lo más probable es que continúe mi proceso de aprendizaje interno, con calma, paz y alegría de lo que soy y de lo que hago.


La foto de pequeña, es una evidencia que no nací fósil, si fui un bebé enormemente cabezón, no deforme pero si, un bebé serio, observador, con sus ojos muy muy abiertos, como ayer, como hoy.

Vivo el hoy, mi presente, mi paz y mi armonía, si lo entiende y comprende - maravilloso.
Si usted no entiende o hace el/la que tiene interés - maravilloso.

Se agradece por lo feo y por lo lindo de cada día, lo cotidiano... lo real.



jueves, 26 de mayo de 2016

ESTEPARIO - ESTEPARIO

Me gustó una frase el otro día, y la modifiqué un poco:

"Las únicas personas que se merecen mi lealtad e incondicionalidad son aquellas cuya lealtad e incondicionalidad nunca he tenido que cuestionar."




Y evidencio que son poquísimas, mis amistades de verdad, esas que no agobian, no ahogan y respetan mis silencios, no me gusta ser invadida, ni que me pregunten a cada instante: qué pasó o en qué estás, para mi es intromisión, como esas personas dueñas de la verdad que dan consejos al voleo - sin pedirlo, al tacho el respeto por el otro.

Pienso que es parte de mi forma de ser esteparia, solitaria, que me agrada y me hace feliz y me siento contenta, en paz y tranquila. Y eso no lo cedo por nada ni por nadie, pues en mi ajetreo diario de ritmo demencial, es mi espacio, mi lugar de calma, de estar conmigo misma.

Me apestan las personas que sólo por una frase en una red social, hacen mil y una conclusiones sin siquiera conocerme personalmente, es agotador. Empezar a intentar explicar. Por lo tanto, simplemente no respondo más.

Sino sigue el principio básico "no suponer", es bien difícil que pueda llegar a buen puerto.

También es parte de la vejez, madurez, insanía o como se le llame, la intolerancia a la estupidez, ya me superó, llegó al límite y quedó sobrevendida... comprendo que todos tenemos distintos dones, talentos, formas de existir, respeto infinitamente, pero si no está en mis zapatos, no puede dar lineamientos de cómo vivir y qué hacer o qué debo o no debo comentar, soy lo bastante anciana como para a estas alturas dar explicaciones, no estoy para discusiones bizantinas, sin sentido.

No me agrada ser perturbada, está en mi naturaleza, puedo animar y motivar a quien lo desee, tal y como lo hago ayudando urbi et orbi, pero por favor no agobie, no ahogue, no insista en meterse, realmente me apesta.

Hay un sinfín de estilos en cómo ser mujer y estar realizada y feliz, no soy ni de segunda categoría por no tener descendencia o pareja, si lo tiene claro maravilloso, sino lo tiene claro, maravilloso también, pero más allá de mirarse el ombligo hay un mundo por conocer, oportunidades que tomar, instancias para compartir sin competir.

En tiempos de la inmediatez, opto por un café o una copa de vino, un buen libro, rock de fondo o una conversa con algún amigo(a) de antaño, de esos que con mirarte saben que te pasa, y si estás mal - no te cuestionan - ni preguntan hasta cansarte, están ahí para acompañar y mirar por la terraza de mi depa, sin mayor pretensión que una amistad genuina, sin oportunismos sin mezquindades, doy gracias al universo por ello.