lunes, 29 de mayo de 2017

Muy cansada

Llega un instante en que colapso y me aíslo totalmente.

Pues qué pasaría si:

  • Dejo yo de invitar a la gente
  • Dejo yo de convocar y aunar
  • Dejo yo de preocuparme de los demás


Simplemente no pasaría nada si dejo de hacer lo anterior, pues gran parte de las personas son oportunistas, interesadas y ávidas de que uno les ayude, ilumine o que se yo.
O bien no desean gastar ni un peso, pero si salir e ir a la bolsa siempre. Obviamente no puedo generalizar, pero ya se ha convertido en costumbre.

Gran parte de eso es mi culpa, pues siempre invito y aglutino, pero de un tiempo a esta parte ya me apesté, me cansé, pues no me aporta nada de nada, solo un desperdicio de energía y recursos.
Y ya me ha pasado que he estado escuálida y ni un dedo me han tendido, siendo que al revés me angustio ayudando.

Se aprende siempre y no de la mejor forma.

Días agotadores y cansadores, de llanto infinito y constante.

Vuelvo a mi fortaleza interior a replegarme con más ahínco, sin pedir auxilio, ni nada por el estilo, sin quejas, ni nada... pues nadie está en los zapatos del otro y la empatía se va al tacho, la mayoría de las veces.

Por lo tanto, me sentaré a observar el panorama si yo no contacto a nadie más, si yo no invito a nadie más, si yo no insisto en mantener vínculos de amistad.

Cansa mover el engranaje, he perdido mucha energía en ayudar urbi et orbi, no estoy bien y debo volver a acorazarme, volver a ser un roble, eliminar vulnerabilidades.

Suficiente tengo con mi ambiente de trabajo para agregar más forzantes a mi humanidad, no vale la pena.

Sino vivo para mi, ¿quién más?, pues nadie más... no tengo plan B, el ser una persona sola obliga a estar en alerta y al autocuidado.

Mi salud está primero y por lo tanto he de focalizar todas mis energías en mi humanidad.

Trabajo con ganas y entusiasmo, pero definitivamente el estar en modo pulpo ayudando me pasó la cuenta.

¿Qué sucede si dejo mi rol de pilar para todos?. ¿Notarán que existo igual?.

Lo más probable, especulo, es que cuándo vean que no estoy dando las manos solidarias, se molesten, ofusquen y endosen responsabilidades, como siempre lo han echo.

Y definitivamente ya es más que suficiente.

No va más

lunes, 26 de diciembre de 2016

Desapego e invisibilidad


El otro día sacaba la cuenta de los años y años que llevo en solitario, me llamó la atención. 
Sin ningún tipo de angustia o aprensión, son tiempos de vida no más.

Siempre con actitud de desapego y gratitud en el día a día, en lo cotidiano, en mi trabajo o estudios, en quehaceres mundanos.

Como digo siempre lo que no se entrena se atrofia y quizás mis afectos estén atrofiados o más aun ya no estén, por eso perdí el interés en ir a citas diversas o conocer gente o que me presenten personajes, nunca tuve encantos especiales - de captura de individuos y en mi ancianidad no se van a desarrollar, ahí quedaron congelados. 
Es interesante como al ser animal de costumbre se vive en paz y sin complicaciones. El flirteo se pierde o el entusiasmo de explicar quién soy o qué hago desde cero, me parece innecesario, como con un para qué sin atisbo de eh eh eh, bien pues!

Entiendo quienes se obsesionan por esta condición y viven preguntando si me siento sola o si estoy triste o si nunca me volveré a enamorar o si me complica nunca haber formado familia o no darle un nieto a mi progenitora.

Y mi respuesta es la de siempre, estoy bien y contenta con lo que soy y hago.

Y también estoy consciente que ya no formé familia, ya fue no más. 
Son etapas que se viven o se desean o se presentan y ya pasó el tiempo de eso. Un aspecto biológico que avanza de forma inexorable...

Tampoco siento que me dejó el tren, si nunca hubo tren o como se llame.


Pertenezco si es por encasillar a la gente, como lo hacen en mi país... Chile, donde tienen a estigmatizar o etiquetar...

Retomo pertenezco a las personas invisibles, más bien a un sector de la población que no estamos contabilizados o que no llamamos la atención o que nadie se interesa en nosotros.

El otro día conversaba de esto con dos personas de distintas latitudes, finalmente se asume sin cuestionamientos, con gratitud, con entereza y sabiduría. 

El dónde estoy y si estoy contenta con mi vida y mi humanidad, si lo estoy, que es lo relevante.

Doy gracias al Universo por lo bueno y lo amargoso, todo ayuda al día a día, el desapego de eso, aquello o lo que sea es útil y saludable.

Excelente 2017 para todos!


martes, 30 de agosto de 2016

So what?

Días y días sin escribir nada por estos lares.

Han sido semanas un poquitín grises, más bien muy grises tirando a negro, pero intento estar con la mejor actitud y agradecida siempre por lo bonito y por lo desagradable.

Supongo más bien intuyo que es por la madurez, vejez o como se le quiera llamar, con la cabeza más ordenada, no sé si más fría o más caliente, lo que tengo claro que he dejado que la calma me consuma para no alterarme gratuitamente ante la adversidad y las personas un tanto siniestras, complejas y egoístas de estas benditas semanas.




Me canso es normal, supongo. 
No he llorado ni he tragado saliva de rabia o pena, y eso aunque es mínimo es un logro para mi y me pone contenta.


La cotidianidad ha sido un toque de dulzor, la tranquilidad y la paz del estado estepario me ha ayudado enormemente.


Me permite mantener un hilo conductor o una secuencia de mis actividades con algo de lógica y logística, indispensable para mi agenda de pendientes.


Hoy antes de entregarle el encargo a mi progenitora - a ratos me siento un estafeta, pero la familia, es la familia por mínima que sea.



Volviendo al punto, hoy al llegar a el edificio donde vivo, se acerca el hijo de una conocida de tiempos de pregrado, él ya debe ir en segundo año de universidad, está enorme lo recordaba aun como un niñito de ojos muy abiertos, me pregunta:
¿Eva te complica tener en pausa los afectos?

Nos sentamos en el hall del edificio, le respondo: Mis afectos en términos de amistad siguen operativo, los afectos hacia mi madre igual. Los afectos de pareja eso si están en pausa, pues no hay pareja, eso es evidente.


E insiste: ¿te complica eso en particular?
Le respondo: ni siquiera me lo había preguntado en todos estos años, gracias por eso. No me complica, no es tema. Vivo en paz y contenta, trabajo en lo que me gusta, tengo buenas amistades (poquitas, pero de lo mejor), estudio muy motivada (aunque sea veterana), tengo tiempo para mi y eso es impagable, son instantes no sé si eternos, de un estado estepario... agradable, del cual soy animal de costumbre. Y en armonía y sintonía con mi humanidad

Y concluye: ¿Y los hombres que se acercan no causan afectos o no tienen afectos hacia ti?
Respondo: casi todos (mi muestra dudo que sea significativa)... entre los que conozco al azar (trabajo principalmente) pues no ando en modo búsqueda (nunca lo he estado en todo caso) o me presentan a la fuerza (eso es otro asunto) se acercan por fines diversos, para pedir favores o sólo temas físicos (eso es muy divertido porque no soy la típica "mujer guapa o que sé yo" o la nena que sea admirada por alguna razón... en fin), por tanto no me complica.

Queda en silencio un par de minutos, me da un abrazo, se despide y me da las gracias, luego me envía Whatsapp indicándome que era para un trabajo (estudio) de la universidad, me señala que me enviará las principales conclusiones, pues debía entrevistar de forma breve y precisa a personas como yo.

Luego entregué el encargo y me vine al departamento.

Hay más personas como yo, enhorabuena - supongo...